martes, 27 de noviembre de 2012

El sí y el no por el fallo de La Haya



Expresidente Álvaro Uribe Vélez, en contra del fallo de La Haya

Una vez la Corte Internacional de Justicia, a través del tribunal de La Haya, emitió el fallo tras la demanda impuesta por Nicaragua, que pretendía que se le reconociera territorio colombiano, el expresidente Álvaro Uribe Vélez rechazó la decisión y puntualizó en que Colombia no debe acatar dicho fallo.

Una de las estrategias que el exmandatario debería utilizar es conceder entrevistas a medios internacionales para difundir su mensaje y así su postura frente al tema tenga eco en otras naciones. A través de dirigentes políticos como los senadores Juan Carlos Vélez y Juan Lozano, y el exministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, quien ahora se encuentra haciendo campaña para llegar a la Presidencia en 2015, podría valerse para emitir su posición frente al desacato del fallo, que deja a Colombia sin más de 70 mil kilómetros cuadrados de mar.

Para acercarse un poco a los colombianos y conocer qué piensan acerca del fallo, podría hacer pequeños sondeos en donde se les pregunte si están de acuerdo o no con la decisión de La Haya, si están de acuerdo con el que presidente Juan Manuel Santos acepte el fallo, o si están de acuerdo con que Colombia no acepte el concepto de la Corte Internacional de Justicia.

Para argumentar su posición debe ser muy repetitivo y en cada entrevista debe hacer énfasis en que Colombia siempre ha ejercido soberanía en los cayos Roncador y Quitasueños y que durante su gobierno siempre hubo especial atención en ese territorio, así no sea del todo cierto.

Los medios de los que se puede valer para fijar constantemente su posición son Twitter, especialmente, ya que sus seguidores pueden multiplicar ese mensaje cuantas veces lo deseen, y también medios como radio, televisión, prensa e internet. Así mismo, debe participar en cuanta marcha se efectúe en torno al tema.


Presidente Juan Manuel Santos, acepta fallo de La Haya

Para que el país entienda la posición del presidente Juan Manuel Santos con respecto al fallo de La Haya, el Jefe de Estado debe, en primer lugar, argumentar que él debe ser coherente con lo que hace cerca de cinco años prometió Uribe, quien le dijo al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que aceptaría el fallo. 

Segundo, debe explicarle al país que si Colombia aceptó ir a juicio por la demanda nicaragüense era porque estaba dispuesto de acatar el mandato de la Corte Internacional de Justicia.

Otra de las estrategias que debería usar Santos es la de ejercer mayor presencia gubernamental en la zona del litigio, enviando cada semana a diferentes ministros de su gabinete para conocer de la mano de la comunidad las implicaciones que tiene el haber perdido el 40% de la zona marítima. Igualmente, debería incrementar las Fuerzas Armadas en la zona para dar la sensación de que se sigue ejerciendo soberanía en el territorio.

Sus aliados políticos para difundir el mensaje deberían ser la canciller María Ángela Holguín, la gobernadora de San Andrés,  Aury Guerrero Bowie, y el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro. Para que su postura sea trascendente debe utilizar medios digitales, principalmente, pero también valerse la prensa, la radio y la televisión.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Presidencias a un solo click

Una de las ventajas que deben encontrar los cibernautas cuando navegan una página de internet es encontrar desde un mismo sitio web la conexión a otros portales con el objetivo de ampliar la información que se busca.



Un buen ejemplo es la página presidencial de Colombia, la cual fue rediseñada hace pocos meses. El portal, que se caracteriza por su limpieza en cuanto a información y fotografías, brinda a quien la consulte todos los enlaces para conectarse, desde un mismo dominio, a los Ministerios y las entidades que conforman el Gobierno Nacional.

Así mismo, logra condensar todas las redes sociales para captar la atención de quienes la visitan. El valor agregado de la página es la información que se produce en tiempo real. Cuenta con una cronología que da cuenta del paso a paso del presidente Juan Manuel Santos y su gabinete en general.

Las fotografías que encabezan el sitio web van rotando de manera aleatoria. La actualización diaria de las imágenes depende del número de eventos a los que asiste el jefe de Estado. La información más fuerte que se maneja es la relacionada con los Acuerdos para la Prosperidad que se llevan a cabo los días sábado.

Tiene módulos de Twitter, Urna de Cristal y Facebook, principalmente. Están innovando con videos en donde el presidente hace anuncios.


La página presidencial del Gobierno de Estados Unidos es sencilla y poco llamativa. Carece de actualización constante, se encuentran notas de varios meses atrás. Las galerías de fotos son interesantes pero su navegación es compleja. Las imágenes que encabezan el sitio no varían frecuentemente y eso hace que el portal se vea aburrido, pues para los cibernautas es clave explorar nuevos contenidos que lo obliguen a engarcharse con las publicaciones.

Vale la pena destacar la buena utilización del recurso de la imagen en el home principal, teniendo en cuenta que una fotografía hace más atractiva la noticia.


El portal de la Presidencia de Francia es muy simple. La letra de las noticias es muy pequeña y los contenidos no se actualizan constantemente. El mejor recurso que utilizan es el video, tienen una interesante bitácora del paso a paso del presidente; sin embargo, no le hacen la promoción que deberían en el home principal.

El desinterés por la política


Cuando se habla de desinterés político se piensa en los jóvenes, pero en realidad esta creciente apatía por la política cada vez más llega a todas las esferas de la sociedad, que cansadas de los escándalos que rodean este entorno rechazan con más vehemencia  todo lo relacionado con el ámbito político.

Una de las razones del por qué la ciudadanía se ha alejado de la política es porque la mayoría de personas sienten que los partidos no representan sus intereses.  Al ciudadano de a pie poco o nada le interesa la información relacionada con este aspecto porque siempre asocia a los políticos con el robo, la corrupción y el clientelismo. La célebre tradición colombiana de la ‘manzanilla’ y la repartición burocrática de puestos han hecho que los ciudadanos le resten importancia a lo que hace la clase política.

Aunque de por sí la política no es mala sino la politiquería, siempre se considera a un político como un ladrón. De hecho, a los mismos políticos poco les interesa que los ciudadanos se enteren de sus acciones clientelistas, pues esto es directamente asociado a un ‘perjuicio electoral’.

Sin embargo, paulatinamente esas prácticas han venido cambiando con la llegada de las redes sociales, pues se ha despertado el interés de los ciudadanos y las denuncias realmente tienen eco en la población. Uno de los contra de la era digital, que ha incrementado ese desinterés por la política, es la abundante información que se genera en los nuevos medios, que por su afán de ganar audiencia intentan llenan sus portales de múltiples noticias a las que no le dan un espacio para que la sociedad las digiera, por el contrario la bombardean de datos que nunca son debidamente procesados.

El sociólogo polaco Zygmunt Bauman asegura que el exceso de información es peor que la escasez. Su homólogo francés Pierre Bourdie está de acuerdo con ese planteamiento y señala que esa abundancia noticiosa no deja pensar a la sociedad, pues resulta más fácil  y rentable dominar un pensamiento en masa que individual.

Son varias las causas para que los  ciudadanos  no crean en los dirigentes políticos que ocupan diferentes  cargos en las ramas del poder público. Periodistas que cubren la fuente política de varios medios de comunicación coinciden en que un alto porcentaje de los políticos no están preparados ni estructural, ni filosófica, ni conceptual, ni  políticamente para dirigir de una manera sincera, consciente y  con sentido de responsabilidad social  los destinos del país.

A la mayoría de políticos los mueven intereses personales que son traducidos en corrupción, principal  flagelo y causa del atraso del desarrollo de la sociedad. Se ha perdido credibilidad en la elección de los dignatarios, ya que se han descubierto  malos manejos en la Registraduría, recordemos lo que sucedió hace pocos meses para la elección del gobernador del Valle y la manipulación por parte del senador Juan Carlos Martínez Sinisterra, condenado por parapolítica, y que gran parte de su condena la ha pasado por fuera de la cárcel gracias a los múltiples permisos que le han sido otorgados para salir del centro penitenciario en el que se encuentra recluido.

La compra y trasteo de  votos, la trashumancia, el paramilitarismo, el narcotráfico, la guerrilla, los carruseles de la contratación y las maquinarias políticas han influido para que los ciudadanos  vayan perdiendo interés por la política.

No existe coherencia entre lo que dicen los políticos y cómo actúan;  en los medios de comunicación manifiestan pensamientos diferentes a las decisiones que  toman en el seno de sus curules políticas.

Dado que no existe una debida formación política, los ideales no son fuertes, esto se ve reflejado en el cambio de movimientos  y partidos políticos. Ayer fueron liberales, hoy son de la U. Cambian de acuerdo con su conveniencia.

Para construir las leyes emitidas por el Congreso de la República, las personas que participan, votan y deciden  no tienen el suficiente conocimiento  de los temas y por lo tanto se da  el pupitrazo limpio. No leen, ni entienden las normas que aprueban.

En la actualidad los dirigentes  políticos han perdido credibilidad, son retóricos y no cumplen lo que prometen.  La pregunta es: ¿son los políticos del momento con todos sus defectos, o deberemos formar desde la niñez a los políticos del futuro, con buenos principios  morales, éticos y con exaltación de los valores para que sean dignos representantes de los ciudadanos? 

domingo, 25 de noviembre de 2012

Trinos políticos


El Twitter es una herramienta clave en la comunicación política. Los políticos se han dado cuenta de las bondades de esta red social y se han valido de ella para llevar su mensaje a diferentes segmentos de la población y, ante todo, para estar figurando ante los medios, que son los que finalmente reproducen dicho mensaje y lo hacen masivo para aquellas personas que no frecuentan este tipo de redes. Personajes políticos como Álvaro Uribe Vélez, Gustavo Petro o Antonio Navarro Wolff usan con frecuencia el Twitter para aportar datos, cifras y principalmente para sentar su posición con temas coyunturales para el país.
Para el expresidente Álvaro Uribe Vélez, el Twitter se ha convertido en su caballo de batalla en el que cabalga a la hora que quiera, como quiera, por donde quiera y llevándose por en frente a quien le interrumpa el paso, que siempre tiene que ser igual de galopante. Con más de un millón y medio de seguidores, el exmandatario es visto como uno de los personajes públicos que más trina, con frecuencia lo hace para ir en contra de la corriente, para rendir cuentas a diario de lo que hizo en su gestión, para enfrentarse al Gobierno actual, para cazar peleas, para defender a capa y espada sus ideales y para dejarle claro al país que él sigue ahí, en la palestra política.
Para el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, Twitter se convirtió en el eslabón que le faltaba a la cadena. El también excandidato a la Presidencia de la República encontró por fin la red que le ayudar a hilar los más de 10 mensajes que manda por hora, en los que suele defender sus decisiones como burgomaestre capitalino, aventurarse con propuestas y hablar de la política del amor. En tres años y medio ha conseguido más de 344 mil seguidores trinando más de 53 mil veces. A pesar de las críticas que ha recibido por el exagerado uso de Twitter, no ha habido un solo día, ni siquiera cuando estuvo convaleciente por una cirugía a la que fue intervenido, en que no haga uso de la red social para comunicarse con la ciudadanía, con la que tiene una cercana relación debido a que se ha propuesto contestar casi todos los mensajes que le envían a su cuenta, sin importar si hablan bien o mal de su gestión.
Antonio Navarro Wolff, quien también hizo parte del equipo de Gustavo Petro en la Alcaldía de Bogotá, es uno de los personajes públicos que más utiliza Twitter para aportar datos de su experiencia en la política y bromear con diferentes situaciones. La usa con frecuencia en las mañanas y en las noches. El exgobernador de Nariño es uno de los tuiteros más querido en Twitter debido al humor que utiliza para sus trinos y por hacer parte de las conversaciones que se generan en la red social. En esta historia no se puede dejar a un lado a los líderes de opinión que son los que finalmente ayudan a posicionar a un político o por el contrario a generarle un entorno negativo para sus seguidores. Daniel Coronel, Daniel Samper Ospina y Martín de Francisco son, aunque con estilos bien distintos, sin tuiteros consagrados.
Daniel Coronel tiene cerca de 180 mil seguidores. En su cuenta escribe acerca de sus columnas, envía hipervínculos de textos, habla de política, cuenta las dificultades que tiene con algunas de sus columnas y en general sienta su posición frente a la situación del país.
Daniel Samper Ospina es uno de los tuiteros que siempre está en la jugada para generar algún trino con doble sentido relacionado con algún hecho que esté siendo de gran impacto para el país. Está acostumbrado a trinar acerca de programas de televisión que estén marcando rating y abrir debates y polémicas. Su cuenta de Twitter la usa para promocionar sus columnas en Semana y para la sátira política que es a lo que se dedica la mayor parte del tiempo.
Martín de Francisco es un tuitero relativamente nuevo. Tiene cerca de 200 mil seguidores a los que les habla de diversos temas, particularmente de fútbol. Plasma sus ideales de la cotidianidad de la vida con una manera filosóficamente particular. El sentido figurado es el protagonista de sus ideas y de vez en cuando deja ver su lado más espiritual. Odia cualquier tipo de fanático político o religioso y lo hace saber arremetiendo sutilmente en contra de quienes lo expresan abiertamente.